Revista Megatrade

Nota del Editor

Venimos por años soportando de parte de políticos, lobbystas, pensadores y operadores diversos, y por ende en los medios, algunas “máximas” (o disparates) en temas que si bien al general de la gente no le llegan, si las afecta cuando nos damos cuenta de pronto que estamos “en emergencia” y buscamos “responsables” a los que esquilmar.
Por ejemplo:
- Hay que sacarle plata al campo para que se desarrolle la industria.
- Hay que poner más protección a la industria porque hay una lluvia de importaciones y las importaciones son malas en sí mismas.
- Las terminales granarias de Rosario son un “viva la pepa” en seguridad y paso obligado donde llega la droga al país...
- Dios atiende en Buenos Aires (Aquí lo cierto es que tal como decía un historiador serio hace pocos días; desde principios del siglo pasado las provincias terminaron armando un esquema a través del Senado Nacional para vencer el centralismo de Buenos Aires sin más guerra civil, permitiendo a través del Congreso mantener las prevendas y el caudillaje en muchos estados. Situación que continúa hasta hoy).
Ahora se le suma un nuevo lema clásico a la tilingería de Buenos Aires, frente a la empergencia social, pero que por estos días difundida por un pensador brillante y que le susurra al propio presidente de la Nación. Partiendo de la pregunta: Cómo puede ser que un país que produce alimentos para 400 millones de habitantes, haya gente con hambre?, la razón, según este reconocido pensador, es que desde hace años gran parte de la estructura productiva agrícola argentina, esta hecha para darle de comer a los chanchos chinos. Y no nos dimos cuenta!!!
¿Querrá decir que la culpa del hambre que pasan algunos argentinos, la tiene que se exportan pellets de soja?.
¿Se podría decir entonces que hay una confabulación de unos pocos señores de multinacionales que ya desde hace décadas invierten miles de millones de dólares en el país, por ejemplo en el polo de crushing más importante a nivel mundial, con el valor agregado que tiene toda esa cadena – desde investigación hasta logística – unidos a los productores de chanchos chinos apoyados por el Estado de ese país, para sacarle la comida a millones de argetinos.
Sin querer detenernos en esta brillante conclusión, que será profundizada por una comisión de especialistas y notables – integrada por filósofos y pensadores de café?-, nadie niega la necesidad de diversificar la producción, de agregar más valor a nuestras exportaciones, - porque querer desarrollar unas anulando otras?- de analizar bien cómo se distribuyen los dólares que entran por los commodities; de desarrollar las economías familiares – por ejemplo que estás sean las que provean a aquellos a los que se les da la “tarjeta alimentaria”, generando un círculo virtuoso -. Pero en lugar de volver a pegarle “al campo” desde una oficina oficial o un café de Buenos Aires, (en lugar de buscar más segmentos competitivos y generadores de mano de obra calificada); no sería bueno ir hacia las más importantes razones del porqué mucha gente tiene hambre en un país que produce alimentos para 400 millones de habitantes?.
Allí no hay que olvidar- me dice un amigo alejado del circuito de pensadores-, cierto grado de ineptitud o de otra cosa que por años se da en la política y gente del ámbito privado que aprovecha.
Pero claro; atacar esto ya es mucho más difícil que tirar frases hechas que hasta pueden ser originales pero desvían la atención. Pero cuidado; si bien todavía cierta gente puede pensar que esas frases "son verdaderas, porque lo dice la televisión”, en realidad la credibilidad se puede haber perdido hace rato...En estos casos bien vale la frase hecha "la culpa no es del chancho sino del que le da de comer".

Los que llegan y los que esperan

Mientras en Transporte e Infraestructura se esperan definiciones de funcionarios en posiciones importantes para el futuro de la logística y puertos; - roscas e internas en el medio-de todos modos, varios especialistas en comercio exterior, consideran positiva la vuelta del manejo de las relaciones comerciales con el mundo a Cancillería, aunque por ahora parece más centrarse en cuestiones políticas internas. Recién están empezando.... Hay que hacer política más que diplomacia, dijo el Presidente de la Nación con respecto a este Ministerio.
Dos nombres del equipo de Cancillería muestran al menos antecedentes en la materia; más allá de que desde afuera no parece verse a la Argentina con una economía interesada en abrirse al mundo, ni siquiera inteligentemente.
Allí aparece por ahora un hombre con recorrido en el comercio exterior en Tucumán, Jorge Neme, que dicen, le ganó el lugar a Paula Español, que terminó recalando en Comercio Interior en Producción, al igual que en la era de Cristina, más preocupada por defender el mercado interno de la “avalancha de importaciones” o de recomponer industrias abandonadas a su suerte, cuando formaba parte del equipo de la ministra Débora Giorgi.
Asimismo aparece Juan Uzandivaras como director ejecutivo de la ahora Fundación de Inversiones y Comercio Internacional/Exportar, anunciado en una masiva reunión con los integrantes del Consejo de Administración de la entidad.
Al menos ya estuvo en ese cargo hace unos años.
Desde Agricultura buenas nuevas en medio del palo de las retenciones. El segundo en el Ministerio; Julián Echazarreta, es un ejecutivo de una empresa que en su momento vivió en carne propia los embates nacionales, provinciales y (hasta municipales en Santa Fe), cuando se les sacaba plata a los productores y exportadores. Eran épocas de la soja en su pico de valor. Ahora está del otro lado del mostrador entendiendo de qué se trata.

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