Saade de CMA CGM resiste presión impositiva por “super ganancias”

En el pensamiento crítico de la política en busca de paliar los efectos inflacionarios o vinculados a la crisis, surgen ideas innovadoras, o no tanto.
Por ejemplo, para algunos legisladores franceses, una de esas ideas, es la creación de un impuesto extraordinario sobre las ganancias corporativas excesivas (algo ya visto por estos lares) y así alivianar el impacto inflacionario en algunos sectores de la población.
El grupo logístico y especialmente naviero francés CMA CGM, ingresa en esa categoría de corporación. Rodolphe Saade, su CEO, dijo en una audiencia en el senado francés, que CMA CGM pone sobre la mesa dinero y no es solo por caridad, ya viene ayudando a los consumidores y que quiere que dejen de focalizarse en CMA CGM y se empiece a mirar a los competidores.
El impuesto que buscan sancionar el legislativo francés es temporal y de hasta un 25% de lo que llaman las “super ganancias” de los grandes de la energía y el transporte. En este caso le toca a CMA CGM porque es la tercera naviera del mundo en movimiento de contenedores y que según los cargadores, los fletes aumentaron más de diez veces en la pandemia. La finalidad del impuesto es ayudar a financiar medidas para proteger el poder adquisitivo de los consumidores y si bien, el plan no cuenta con el respaldo del gobierno, se mete a la naviera en la bolsa porque sus ingresos netos de la empresa se triplicaron a 7.200 millones de dólares en el primer trimestre.
Uno de los argumentos de Saade para rechazar el gravamen es que la empresa reinvierte ganancias y contrata trabajadores locales. La firma opera una flota de unos 580 buques y este año invirtió en la aerolínea de bandera Air France-KLM. “Cuando mis tarifas de flete estaban en $ 350, ¿dónde estaban?”, preguntó Saade a los senadores. «En un momento dado, no estábamos seguros de si pasaríamos la semana. Nadie vino a hablar con nosotros ni a decir algo. Tuvimos que resolverlo”, agregó. De todos modos en el momento de la crisis del 2009 donde el mundo financiero se vino abajo, fue muy difundido el apoyo de la UE a navieras como la francesa. O no fue así?…
Respecto a esta presión impositiva a las “grandes empresas“ se lo consultó a Lars Jansen, de Vespucci Maritime, quien aparece seguido en las redes debatiendo sobre cuestiones del sector. Irónicamente señaló que estas medidas parecen lo contrario a los subsidios gubernamentales: se les pide a las líneas navieras que subsidien a los cargadores en un país específico. Como la industria se volvió más rentable, los Estados pueden demostrar que estas empresas han logrado lo que en términos políticos serían ganancias «injustamente altas» y, por lo tanto, le deben devolver algo al público.
CMG CGM, ya cedió a la presión para ayudar a compensar la inflación mediante la reducción de fletes en 500 euros por contenedor en bienes de consumo importados a través de puertos franceses, así como en las importaciones a los territorios de ultramar del país. Ya en septiembre pasado, la compañía había limitado sus tarifas de flete al contado.
Al respecto, Jansen se preguntó: “¿Qué pasará con el descuento de 500 euros si el mercado general sigue bajando?
Claro que este tipo de medidas dirigidas a sacar dinero a las grandes empresas podrían tener un mejor tono. Como dice la hija de un empleado de una conocida planta de energía nuclear de Springfield: “En vez de hablar de un gravoso impuesto de emergencia, decir que es un ajuste temporal a reembolsar”, sería engañoso pero al menos menos dramático.
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